viernes, 11 de noviembre de 2011

MUY IMPORTANTE

http://tn.com.ar/sociedad/00072213/111111-suerte-o-tragedia



Al leer esta noticia doy gracias al Señor por permitirme ver el cumplimiento de los tiempos, la preparacion de una religion unica mundial y la preparacion   mediante cumbres, alianzas, pactos, promulgacion de leyes tales como la ley antidiscriminacion  y el matrimonio gay, la adopcion por parejas homosexuales y la legalizacion del aborto,de las condiciones para un gobierno unico mundial a manos del Anticristo. Si aceptaste a Jesus como tu Señor y salvador pronto oiras el sonido de la trompeta y seras arrebatado al cielo en un abrir y cerrar de ojos. Si aun no lo hiciste, te animo a rendir tu corazon a Dios y recibir a Jesus en tu corazon, aceptando el perdon de tus pecados mediante su sacrificio en la cruz, antes que la puerta se cierre. Dijo Jesus:" Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo." (San Juan 10:9a)

sábado, 5 de noviembre de 2011

Por los niños.






Carita de niña, mirada de grande
Recorriste asientos queriendo vender.
Te sentaste triste, miraste muy lejos,
Me mostraste un mundo que no quiero ver.

Un niño pequeño camino descalzo,
Subió al colectivo, comenzó a cantar.
Algunas sonrisas, algunos enojos,
Algunas monedas consiguió arrancar.

Y aquel muchachito con ropas raídas,
Pelo enmarañado, y costra en los pies,
Repartió papeles pidiendo dinero,
Para su comida, o droga tal vez.

No cierres los ojos; No olvides sus rostros;
No pongas excusas, hay mucho que hacer!
Hagámoslo juntos, hagámoslo ahora,
Démosle esperanza de ser y crecer!

A.Marcela Fasanelli de Nuñez.

jueves, 13 de octubre de 2011

¿Agua dulce y amarga?


¿Agua dulce y amarga?

¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga? Santiago 3.11
¡Cuántas veces, viendo a nuestros hijos dormir, nos sonreímos al reflexionar que, a pesar de todo, parecen “angelitos”! Pensamos en ellos tratando de imaginarnos qué serán cuando crezcan y, deseando que sean gente de bien, nos limitamos a arroparlos, orar por ellos y darles ese beso sin el cual no podríamos ir a descansar tranquilas. Pero sucede que esa tierna escena es tan nuestra que, aunque a veces alguno de ellos nos descubre, mayormente no se entera de nuestro cariño nocturno. Sin embargo, nuestros hijos necesitan de un cariño diurno, palpable, constante.
El abrazo practicado cada día, la sonrisa oportuna, la felicitación por sus progresos, el aliento ante las dificultades y el consuelo por sus fracasos o tristezas, el acercarles a Dios, y un esfuerzo constante por levantar su autoestima, deben, sí o sí, tener lugar entre el tiempo que  dedicamos a Dios, a nuestro esposo, a la casa, a sus ropas, a la comida, a las visitas, etc.
Te animo a vos, mamá, que tuviste el doble privilegio de llevar a tus hijos en el vientre y de conducirlos de tu mano por la vida; y a vos mamá, que aunque te faltó el primer privilegio, Dios te entregó un pequeño para amarlo, cuidarlo y encaminarlo a llevar una vida de bendición para vos y para quienes nunca, pero nunca van a olvidar tu ejemplo.
Podemos decir cosas muy lindas, enseñar cosas muy buenas, pero si nuestra vida no refleja la excelencia que pretendemos tengan nuestros hijos, todo el tesoro que pensamos acumular en sus corazones, caerá en saco roto.
Generalmente creemos que para ser la “madre ideal” debemos dejar de ser mujer, y nuestro rol de esposa pasa a segundo plano, y ni qué decir de lo que como personas soñamos ser o de lo que Dios planeó para nuestra vida.
Estoy convencida de que la vida que Dios pensó para nosotras es una vida abundante (Juan 10.10b) y que nada tiene que ver con la frustración que muchas madres experimentan en la lucha diaria por satisfacer todas las demandas de sus seres queridos al relegarse a sí mismas vez tras vez.
No creas mamá, que por dedicar media hora a tu encuentro con Dios, quince minutos a tu arreglo personal diario, y dos o tres veces por semana a tu superación a través de estudio o de la dedicación a esa tarea que te hace sentir parte importante del mundo en que vivís; o practicar gimnasia, algún deporte sano o entretenimiento para tu bienestar, vas a ser menos madre o quizá muy egoísta.
Cuando el amor mal entendido te lleva a abandonarte como persona, te convierte en una mujer amargada cuya constante insatisfacción afecta tu relación con tu esposo, con tus hijos y hasta con tu Señor.
Es entonces cuando la fuente que debería echar agua dulce comienza a verter también agua amarga, increíblemente, por una misma abertura.
No  imagino que nuestros hijos e hijas, que sueñan con ser profesionales, deportistas, artistas, etc., planeen cortar su vocación al ser padres o madres, sino por el contrario, siendo creyentes maduros, responsables, perfectamente desarrollados en la voluntad de Dios para sus vidas, anhelan ser un día padres y madres felices y equilibrados.
Además me pregunto si ellos nos miran a nosotros también en esto como ejemplo a seguir y si desean ser “tan felices” como lo somos nosotros”.
Por último, es mi deseo que tú seas una fuente de la que solo brote agua dulce, y que tengas una feliz vida, mamá.


miércoles, 28 de septiembre de 2011

Como los arboles.

                                  

Me gusta mirar los arboles. A menudo me hacen  pensar en los seres humanos. Son bellos, (aunque algunos no tanto). Los hay altos, bajos, estilizados, gruesos, con  exuberante  follaje (melena) otros con casi nada o nada que los cubra.
Aunque se asemejan unos a otros se desarrollan de manera simple o intrincada, pero tienen su propio mundo de pájaros, de ardillas, de flores, de frutos, de abejas, de sombra, de rayos de sol.
Les lleva años llegar a ser lo que son y son testigos del tiempo, de la historia, pero a diferencia de los hombres nada pueden contar.
Hace cierto tiempo una gran tormenta azoto el departamento central de Paraguay. Como tantas otras veces, arraso con muchos árboles, pero ocurrió algo que quedo guardado por siempre en mi memoria. El techo de un negocio cayó sobre un hombre y el perdió la vida quedando su cuerpo doblado hacia adelante exactamente a la mitad.
Ese mismo día, me dirigí a  la iglesia atravesando un terreno lleno de árboles y para mi sorpresa, aquel cocotero alto, que tenía aspecto de soberbio e indiferente, había sido quebrado por los vientos, exactamente igual que aquel hombre, a la mitad, y lucia humillado. Triste por la pérdida de la vida de aquel hombre afortunadamente desconocido para mí, no pude menos que pensar en la altivez  y la fragilidad de los seres humanos, y en como  en un momento todo lo que enorgullece a una persona, puede ser reducido a nada.
Hace poco tiempo, viajando por una de las rutas australianas, vi por primera vez en mi vida varios árboles que crecieron inclinados hacia el suelo por causa de los fuertes vientos que azotan sin cesar la región. Pensé en aquellas personas cuyas circunstancias familiares, sociales, financieras, espirituales, o de salud, no les han permitido desarrollarse normalmente hacia arriba.
Pensé en sus tristezas, en su resignación; en sus rebeldías, en sus decisiones equivocadas, en su violencia, y en lo que todos y cada uno de los miembros de la raza humana podemos y debemos hacer para levantar barreras de protección alrededor de ellas.
El Señor Jesucristo resumió los mandamientos de Dios para nosotros así:
 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas. ”Mateo 22:36-40.
 Dios nos ha dado los medios para hacerlo, el tiempo, la oportunidad. Solo nos resta  pasar de la voluntad a la acción.
                                                                 Marcela Fasanelli de Nuñez.

lunes, 29 de agosto de 2011

What's up ? What's going on? Daddy is here!

Me encanta escuchar a mi yerno cuando dice esas palabras!
Mi nieta es una bebe de poco mas de tres meses, que a veces llora sin que podamos entender por que lo hace, y ella parece desesperarse y derrama lagrimas que nos parten el corazón. Entonces su papa le dice con ternura y con firmeza: What's up ? What's going on? Daddy is here! que traducido es: " Que pasa?"" Que esta pasando?" papa esta acá!, y la bebe para de llorar para prestarle atención.
Al observar esta escena, pienso en cuantas veces nos desesperamos, nos aturdimos, y lloramos sin saber que hacer, y nuestro Padre Celestial,a través del Espíritu Santo susurra en nuestra mente, tal como lo prometió El Señor Jesucristo, que El esta aquí.
Al recordar esa promesa fiel, suena tierno y con firmeza, el mensaje de un padre a su hijo:  " Que pasa?"" Que esta pasando?" papa esta acá!  Se disipan las dudas y la confusión, cesan las lagrimas, llega la paz.

lunes, 15 de agosto de 2011

El mundo está loco. Loco, loco.

                                        
Cuando llegaban visitas a mi casa, los niños saludábamos amablemente, y nos retirábamos a jugar en el patio u en otra habitación.
 Nunca participábamos  de una conversación entre adultos. Los problemas económicos o de cualquier otra índole, no eran de nuestra incumbencia, asique si habíamos terminado la tarea escolar, solo nos restaba jugar, y aprovechábamos bien  ese tiempo.
En lo que a mí respecta, los juguetes eran pocos y la imaginación y la creatividad, mucha.
Ver televisión era todo un acontecimiento  que valía el esfuerzo de regresar con nuestros padres caminando, de la casa de mi tía Zene  en noches oscuras y frías.
Posteriormente, cuando el hombre llego a la luna, la televisión llego  también a nuestra casa.
Desde hace algunos años, muchísimas nuevas tecnologías han revolucionado el estilo de vida de las familias.
Los niños, que en general tienen acceso a  ellas,  son tratados como pequeños adultos. Lo escuchan todo, lo ven todo, y hasta participan de las conversaciones de los mayores, opinando de vez en cuando.
Los programas televisivos  modifican el lenguaje de nuestros hijos; Relajan la moral y las buenas costumbres; Afectan las prioridades de la familia,  e introducen cambios en el estilo  de vida.
Los juegos que hoy juegan los niños  giran alrededor de las nuevas tecnologías; Están cargados  de violencia, ocultismo, paganismo, etcétera.
Da mucha tristeza ver a niños  actuar con picardía, hablar en doble sentido  o  usando las expresiones más bajas.
La familia, que antes comía reunida alrededor de una mesa, hoy lo hace dispersa. Unos frente  a la computadora; o escuchando música; Otros con el celular en mano, o frente al televisor.
La Biblia todavía tiene las respuestas para los padres y los hijos.
El amor, la atención, la disciplina, el respeto, la esperanza, la obediencia, la corrección, la pureza, el perdón, la fe, siguen siendo la mejor opción.
El mundo está loco, loco, loco, pero…. no te dejes arrastrar por él.